Por de mi tardío acercamiento a la
obra de Andrés Wood, tras informarme sobre distintas críticas sobre la película
“Machuca”, me he enterado de que la
administradora del cine Showtime en Osorno, Ximena Pool, aseguró que la
película no debía ser proyectada en su ciudad por ser poco rentable y
politizada. Si bien esta mujer debió renunciar a su trabajo, y el cine aclaró
no hacerse cargo de sus palabras, independientemente de esto, me interesa pensar
en cómo es posible que en esta época pueda sostenerse ese tipo de pensamiento.
¿Cómo pensar en censurar algo que forma parte de la cultura? ¿Por qué dejar de
lado una pieza de arte por contener parte de la historia que nos identifica, no
solo a su país, sino a todos los latinoamericanos?
En el marco del fin del gobierno de Allende, previo al golpe de Estado de
1793, cuando un colegio religioso pone en funcionamiento un programa de
integración social, se conocen dos niños, uno de clase acomodada y otro marginal.
A partir de una estructura trillada, la de dos amigos que no deben
serlo, presente en tantas fábulas, conmueve como si fuera la primera vez que se
ve. Entonces, cuando las reglas sociales implícitas fallan, nace esta amistad.
“Machuca” cuestiona la violencia a la que se expone a un niño y hasta dónde los
personajes que encarnan a su clase son actores o víctimas del lugar que les
toca ocupar.
Gonzalo, el niño rico que comienza a
observar y hasta participar de los códigos de la vida marginal, parece ser,
junto con el espectador, el único que puede ver las dos caras de la moneda.
Esta mirada nos permite una riqueza de información, podemos ver ambos lados sin
perjuicios. Sobretodo por tratar el tema de la dictadura en Chile, creo que es
una película muy recomendable y además, creo que la falta de difusión tiene que
ver con un problema general que es el escaso lugar que se le da al cine
latinoamericano, así como también sucede con otras producciones culturales. No
me extraña entonces la falta de información de la gente respecto a los más
importantes sucesos locales.
Por esto, a diferencia de la
ex-administradora del cine de Osorno
pienso que todos debemos ver “Machuca”, que pasado un tiempo debe promoverse en
el ámbito cultural, justamente por su contenido político, social y polémico,
que nos invita a reflexionar sobre una de los más inexplicables y cueles
períodos de nuestra historia.
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